La geología vs. el dogma climático. Epílogo.

Publicado el: Dom, 17/09/2023 - 16:34 Por: drupaladmin
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EL AUTOR

Enrique Ortega Gironés
Geólogo y consultor independiente en numerosos países de Asia, África y América, cooperando con diversos organismos internacionales.

Geólogo desde hace más de 45 años, ejerció como docente e investigador en el Departamento de Geotectónica de la Universidad de Oviedo. Asimismo, trabajó en las minas de Almadén (Ciudad Real), donde llegó a ocupar la jefatura del Departamento de Geología. Desde 1996 trabaja como consultor para organismos internacionales como la Agencia Internacional de la Energía Atómica, la Unión Europea, el Banco Interamericano de Desarrollo o el Banco Mundial, habiendo visitado más de 50 países. Es vocal del Grupo Español de Materias Primas Estratégicas/Críticas (G.E.M.P.E./c.) perteneciente al Comité de Energía y Recursos Naturales del Instituto de Ingeniería de España (I.I.E.). Ha publicado 5 libros y ha pronunciado numerosas conferencias sobre temas geológicos con implicaciones medioambientales. Enrique nos da los punto de análisis de un geólogo suspicaz.

NOTA DEL EDITOR

Se publica este articulo como fin de la serie sobre el caracter antrópico pues sirve de demostración de como el espiritu cientifico que responde al deseo de conocimiento de la verdad en su mas amplio significado es cercenado por los medios tecnológicos de redes sociales, como ya se ha explicado en el segundo documento, sobre realidades, mitos y leyendas sobre el efecto invernadero, que puede encontrar eneste mismo sitio.

EPILOGO: LA GEOLOGÏA VS. EL DOGMA CLIMATICO

Como muchos de los lectores habituales de la web Entrevisttas conocen, el pasado 30 de Noviembre de 2022 apareció en Tierra y Tecnología, la revista del Ilustre Colegio Oficial de Geólogos de España, la primera parte del artículo titulado La Geología versus el Dogma Climático, cuyo contenido aporta datos y opiniones contrarias al origen antrópico del calentamiento global. Es necesario mencionar aquí, para poner la situación en contexto, que el artículo le fue solicitado al autor por el Colegio de Geólogos, y que fue dividido en dos partes, a petición del propio Colegio, para no exceder la longitud habitual. Su publicación provocó la inmediata reacción de un grupo de 130 investigadores, que suscribieron una declaración calificando al artículo como carente de fundamentos científicos, afirmando que utilizaba la Geología como herramienta para alimentar un decadente negacionismo a la responsabilidad humana en el actual cambio climático, y añadiendo que su publicación podría considerarse como un acto de irresponsabilidad profesional al realizarse desde un cuerpo colegiado.

A lo largo del pasado mes de Diciembre, la prensa se hizo eco de dicha declaración con llamativos titulares, como por ejemplo Un artículo negacionista difundido por el Colegio de Geólogos escandaliza a la comunidad científica (La Vanguardia, 13 de Diciembre), o Geólogos salmantinos estallan contra su Colegio por una artículo negacionista (La Gaceta de Salamanca, 20 de Diciembre). La avalancha de críticas hizo que el Colegio de Geólogos publicase en su página web un Comunicado Oficial, donde aclaraba que (como no puede ser de otra manera) el contenido del artículo representa única y exclusivamente la opinión del autor, aunque sin manifestarse sobre la publicación de la segunda parte del artículo y expresando su pesar por la confusión generada.

Ante esta situación, otro colectivo integrado por 193 geólogos y otros profesionales con dilatada trayectoria profesional, suscribieron una carta dirigida al Colegio de Geólogos, manifestando su conformidad con el contenido de La Geología versus el Dogma Climático, afirmando que el artículo estaba escrito con rigor, razonadamente y suscita un sano debate de interés en relación con el tema del Cambio Climático. Por ello, se requería al Colegio la publicación de la segunda parte, ya que su contenido había seguido los cauces de control de calidad, rigor y debate para su difusión en la revista, añadiendo además que la correlación entre el cambio climático y las actividades antrópicas no cuenta con el consenso de toda la comunidad científica.

La correlación entre el cambio climático y las actividades antrópicas no cuenta con el consenso de toda la comunidad científica

El pasado 30 de Enero de 2023, el Presidente del Colegio de Geólogos respondió a dicha carta, comunicando a quienes la habían suscrito que la Junta de Gobierno nunca tomó la decisión de no publicar la 2ª parte, ya que es el comité editorial de la revista el que toma las decisiones de publicar o no los manuscritos recibidos. En el caso de esta segunda parte del artículo, resulta que ha sido publicada en la página web Entrevisttas, y, según las normas de la revista Tierra y Tecnología, ésta tan solo publica artículos originales, por lo que no podemos publicar este artículo, que, según me indica la editora, el autor retiró antes de que éste siguiera los cauces habituales de edición y por lo tanto no se envió a revisión.

Como se menciona en la respuesta aquí citada textualmente, es correcto que la revista sólo acepte artículos originales, y es lógico que de las publicaciones se ocupe el comité editorial y no la Junta Directiva. Es cierto también que, en la fecha en que fue redactada dicha respuesta, la segunda parte del artículo había aparecido ya en la web de Entrevisttas. Sin embargo, hay otras afirmaciones que no se ajustan a la verdad:

En primer lugar, no es cierto que el artículo no siguiera los cauces habituales de edición y por lo tanto no se envió a revisión. Las dos partes del artículo ya habían sido revisadas y aceptadas cuando la primera parte fue publicada, ya que ambas fueron remitidas simultáneamente por el autor, y también simultáneamente evaluadas y aceptadas.

En segundo lugar, el autor nunca retiró de Tierra y Tecnología la segunda parte del artículo, manifestando reiteradamente su interés en que allí fuese publicada. Así se afirma en el email enviado a la revista por el autor el 18 de Diciembre, donde se dice que (cita textual): lo mejor sería publicar la segunda parte del artículo en Tierra y Tecnología, porque indicaría que el Colegio no cede a las presiones.

En tercer lugar, cuando fue tomada la decisión de cancelar la publicación de la segunda parte del artículo, ésta aún no había aparecido en Entrevisttas. Las reticencias hacia su publicación se debieron al malestar generado por la aparición de los artículos de prensa anteriormente mencionados, como se deduce del texto del email recibido por el autor el mismo 18 de Diciembre, como respuesta a su mensaje anterior, donde (también, cita textual) se le informa de que la revista no se plantea publicar la segunda parte, para no alimentar polémicas que no podemos controlar.

Quedan claros, pues, cuáles fueron los motivos por los que se decidió no publicar el artículo.

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Ante esta situación, el autor propuso a Entrevisttas su inmediata publicación. La propuesta fue aceptada y el artículo apareció el 22 de Diciembre, es decir, cuatro días después de la notificación de cancelación recibida de Tierra y Tecnología. También es importante reseñar que, incluso después de la aparición de la segunda parte del artículo en Entrevisttas.com, el autor siguió insistiendo para que fuese publicado en Tierra y Tecnología, considerando que la audiencia y la difusión de ambas revistas eran totalmente diferentes y por lo tanto, compatibles.

Además de estas puntualizaciones, habría sido deseable que el Colegio de Geólogos hubiese dado un trato equitativo y equilibrado a los dos escritos que le fueron remitidos. Mientras que la carta enviada por los 130 investigadores, ampliamente difundida por la prensa, fue contestada mediante un comunicado oficial expuesto públicamente en la página web del Colegio, la respuesta a los 193 profesionales que apoyaron el artículo se ha limitado a un mensaje dirigido al primer firmante.

Quizás, si esta segunda carta y su respuesta hubiesen tenido una mayor difusión, se habría permitido a los interesados que acceden habitualmente a la web del Colegio, conocer que una parte significativa del colectivo de geólogos y también de otras especialidades, no están de acuerdo con el manifiesto firmado por 130 investigadores.

Mientras que la carta enviada por los 130 investigadores, ampliamente difundida por la prensa, fue contestada mediante un comunicado oficial expuesto públicamente en la página web del Colegio, la respuesta a los 193 profesionales que apoyaron el artículo se ha limitado a un mensaje dirigido al primer firmante

A toro pasado, en el epílogo de los hechos relatados, no tiene sentido lamentarse. La historia ya está escrita y queda registrada de forma poco airosa para el autor del artículo, que ha sido descalificado por ir en contra de un supuesto consenso científico y de las publicaciones del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de la ONU, poseedores in facto de la verdad única. En uno de los artículos aparecidos en prensa (La Voz de Galicia, 13 de Diciembre de 2022), se dice textualmente que cuesta creer que en el año 2022 todavía se cuestione que el cambio climático se debe a la actividad humana. El consenso científico en torno al origen antropogénico asciende al 99 %, el mismo que sostiene la Gravitación Universal formulada por el físico inglés Isaac Newton. Rechazar que la temperatura global sube por el aumento de los gases de efecto invernadero sería lo mismo que negar que los objetos caen hacia el suelo debido a una fuerza invisible que se llama Gravedad.

Probablemente, el periodista que redactó esta brillante frase, ignore que la ley de la gravedad, tal y como fue concebida por Newton, fue modificada posteriormente por Einstein. Y que los enunciados de Einstein, de amplio consenso científico, aún están siendo debatidos, ya que no se ajustan bien a los procesos cuánticos.

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Viene al caso citar a Jose Pardo Tomás, que en las conclusiones de su libro Ciencia y Censura (La Inquisición Española y los libros científicos en los siglos XVI y XVII) precisa que las prohibiciones directas de obras científicas fueron una parte menor… La existencia de una censura preventiva por parte del Santo Oficio, plasmada en las prohibiciones totales dirigidas contra los autores condenados determinó un impacto especialmente graves, y supuso mucho más que las prohibiciones directamente dirigidas a las obras científicas… Una parte muy considerable de la literatura científica europea quedó implícitamente prohibida. Más adelante, el autor cita textualmente las palabras de uno de los censores de la Inquisición: es menos inconveniente carecer de algunas curiosidades (no es sola la curiosidad utilidad) que traen algunos de estos libros, que no de ponernos a peligro de que entre el veneno de la fe con paliación de curiosidad.

Sin duda, gracias a la tecnología, los métodos que hoy se utilizan son muy diferente, pero las bases conceptuales permanecen intactas. Así, por ejemplo, la la periodista Angels Barceló, en un programa radiofónico, ha declarado recientemente que los que niegan las evidencias del cambio climático deberían ser excluidos del debate público, ya que no se trata de un intercambio de opiniones ni de diferentes puntos de vista. Ante el cambio climático ya no hay debate, y ante la provocación de los que lo alimentan, la respuesta debería ser la indiferencia… No se puede dar pábulo o altavoz a los que lo niegan. Es imposible ser más claro y más explícito.

Como ya ha mencionado el autor en un artículo anterior (Cambio Climático, Geología y Redes Sociales, Reflexiones Heterodoxas de un Geólogo Suspicaz), no es este el foro adecuado para analizar y discutir las diferentes posiciones y argumentos involucrados en esta controversia científica. Pero sí es imprescindible destacar un detalle importante que no ha sido mencionado, ni ha quedado claro, en ninguno de los documentos que, por una u otra vía, se han hecho públicos. En el controvertido artículo, no se pone en duda que el planeta se está calentando. No se niega, al contrario, que las actividades humanas están causando un deterioro en el medio ambiente del planeta y que es urgente remediarlo. Ni tampoco se discute que las actividades humanas pueden estar contribuyendo a dicho calentamiento.

Cambio Climatico

 

Las dudas que plantea La Geología versus el Dogma Climático se refieren al porcentaje en que las actividades humanas están contribuyendo a dicho calentamiento, y si éste es o no significativo. Los datos geológicos demuestran de forma incontestable que no es el hombre quien ha originado el calentamiento actual, uno más de una larga serie de los que han ocurrido a lo largo de miles de millones de años, mucho antes de la aparición de la sociedad industrial. Hoy no está ocurriendo nada diferente de lo que ya ha ocurrido muchas veces con anterioridad, y los mecanismos que han controlado la evolución climática, a lo largo de miles de millones de años, siguen activos.

CONCLUSIONES

Dichos mecanismos, que dependen de la mecánica celeste y de fenómenos siderales cuyo origen está situado a millones de kilómetros de nuestro planeta, no pueden ser detenidos ni revertidos por la mano del hombre. Sin embargo, la información que se transmite sistemáticamente a la sociedad por los medios de comunicación dice que el calentamiento global tiene un origen exclusivamente antrópico y que de nosotros depende frenarlo y revertirlo. Y, toda información divergente de este pensamiento único debe ser silenciada.

Hoy no está ocurriendo nada diferente de lo que ya ha ocurrido muchas veces con anterioridad, y los mecanismos que han controlado la evolución climática, a lo largo de miles de millones de años, siguen activos

Hay que reconocerlo: lo han conseguido. Porque en lugar de que la segunda parte del artículo apareciese en la publicación del órgano oficial de los geólogos de España, su publicación ha quedado limitada a una revista digital, muy digna, independiente y entusiasta, pero de menor alcance. No obstante, las lecturas que se pueden hacer de lo sucedido no son totalmente negativas.

Ha quedado constancia de que existe una parte significativa de profesionales que disiente del origen exclusivamente antrópico del cambio climático, aunque sus opiniones estén minimizadas por el férreo control sobre de los medios de comunicación. Y sobre todo, al autor le queda la íntima satisfacción del apoyo recibido por un buen puñado de colegas y profesionales, algunos de ellos viejos conocidos y que estas circunstancias me han permitido volver a contactar con ellos. Y otros, que me eran totalmente desconocidos, gracias a estos avatares, puedo presumir de conocerles ahora. A todos ellos, mi más sincero agradecimiento, porque su apoyo me permite tener los ánimos suficientes para seguir intentándolo.  

La geología vs. el dogma climático. Epílogo.
Por Enrique Ortega Gironés